Bienvenidos a este nuevo blog creado con el fin de dar a conocer todas las actividades que se realizan en nuestra biblioteca escolar del CEIP Nuestra Señora de los Remedios de Ibros.

lunes, 9 de noviembre de 2015

LOS CHICOS Y CHICAS DE 3º B, VISITAN LA BIBLIOTECA


Esta mañana hemos tenido la visita de los chicos y chicas de 3º B, acompañados por su seño, Doña Carolina.
Les hemos explicado como es el funcionamiento de la biblioteca en cuanto a préstamos se refiere, que tipos de libros hay, actividades literarias...., y han podido ojear y leer algunos ejemplares.
Esperamos que les haya gustado y verlos pronto de nuevo por allí.
Ratoncito Leotodo.

viernes, 6 de noviembre de 2015

UNA ACTIVIDAD PARA EL ALUMNADO DE 6º B


La cabeza de ternera
Cuento popular

Ésta era un criada que fue a servir a un pueblo. Y estuvo sirviendo muchos años y ganó mucho dinero, y pensó en volver a su pueblo a ver a sus padres. Y fue y le dijo a su peinadora, que vivía de vecina:
-Sabes que quiero ya irme a mi pueblo a ver a mis pobres padres: pero tengo miedo irme sola porque, como ya tengo ganado mucho dinero, me pueden robar en el camino.
Conque va la peinadora y se lo cuenta a su marido, que era tabernero. Y dice el tabernero:
-Pues dile que no se vaya sola porque de seguro la roban a la pobre. Que busque quien vaya con ella.
Y le dice la mujer:
-Pues mira, pobrecita, ya que es amiga nuestra, ve tú mismo con ella.
Y dijo él que estaba bien, que si ella quería, que él la acompañaría.
La peinadora fue otro día y le dijo a la muchacha:
-Mira, que le estuve contando a mi marido lo que piensas hacer y dice que no debes ir sola, que te pueden robar en el camino. Y yo le dije que fuera él mismo contigo y dijo que estaba dispuesto, que si tú quieres que iría contigo.
Y entonces, la muchacha, como eran vecinos y amigos, dijo que sí, que con mucho gusto iría con él. Y todo su dinero se lo metió en una bolsa en el rodete del pelo.
Cogieron la marcha, y al tabernero pronto se le metieron tentaciones de matarla para quitarle el dinero. Y cuando llegaron al sitio que él mismo había dicho que era el del riesgo, la cogió y la mató y le cortó la cabeza y le quitó el dinero. Volvió a su casa y le contó todo a su mujer. Y ella le dijo:
-¡Ay, Dios mío! ¿Cómo has tenido valor para matar a una pobre muchacha conocida?
Y él sólo le dijo:
-Una mala tentación.
Y después, siempre que el tabernero salía de su casa, oía una voz que decía:
-¡Tú la pagarás! ¡Tú la pagarás!
Y el pobre miraba a todas partes, pero no veía nada. Y llegaba el pobre muy asustado y se lo contaba a su mujer. Hasta que un día le dijo su mujer:
-Cuando oigas otra vez esa voz, le preguntas que adónde.
Y al otro día, al salir de su casa, oyó la voz que le volvía a decir:
-¡Tú la pagarás! ¡Tú la pagarás!
Y le preguntó él a la voz:
-¿Adónde?
Y la voz contestó:
-¡En Sevilla! ¡En Sevilla!
Y vino más asustado que nunca y le dijo a su mujer:
-Ya me contestó la voz y me dijo que en Sevilla.
Y la mujer entonces le dijo:
-Pues no yendo a Sevilla, escusas de pagarla.
Conque ya unos meses después, ya salía de casa y la voz no le perseguía. Y se le olvidó todo. Y un día llegaron unos dos señores al pueblo y dijeron que quién les quería acompañar a Sevilla, que pagaban un duro diario y mantenido. Y la mujer le dijo al tabernero:
-Anda y busca quien acompañe a estos señores.
Y él contestó:
-Para buscar otro, mejor voy yo, que pagan muy bien.
Y se marchó con los dos señores para Sevilla.
Llegaron a Sevilla, y a medio día dijo uno de los señores al otro:
-¿Qué quieres almorzar tú? ¿Te gustan las cabezas de ternera?
Y contesta el otro:
-Lo que tú quieras. A mí todo me gusta.
Y enviaron al tabernero a la plaza a comprar una cabeza de ternera para el almuerzo. Y se marchó el tabernero a comprar la cabeza de ternera.
Llegó a la plaza y escogió una y se fue con ella entre la capa, agarrada de las orejas. Y en el camino por donde iba se le acercaron dos municipales y le dicen:
-¿Adónde va y qué lleva entre la capa?
Y contesta él:
-Voy a la posada a llevar una cabeza de ternera a unos señores.
Y ellos le dijeron entonces que la enseñara. Y al sacarla de entre la capa para enseñarla, vio que en vez de las orejas, su mano agarraba el pelo, y que en vez de la cabeza de ternera que había comprado, era la cabeza de la muchacha que había matado.
Los municipales entonces le cogieron y le dijeron:
-Vamos con nosotros para la cárcel, que usted es un matador.
Y dijo él:
-Señores, vamos a ver a los dos señores que me han enviado a la plaza.
-Bueno, bueno -dijeron los municipales.
Y fueron con él a la posada; pero ya los dos señores habían desaparecido sin saber por dónde, y nadie pudo dar razón de ellos. Conque entonces le dijeron:
-Usted es un matador y un embustero. ¡A la cárcel!
Y lo metieron en la cárcel y a los pocos días lo ajusticiaron, y el juez mandó que muriera horcado. Y así pagó su delito.



EL PRÓXIMO JUEVES, DÍA 12 DE NOVIEMBRE EN LA SEGUNDA SESIÓN DE LENGUA, REALIZAREMOS UNA TERTULIA DIALÓGICA SOBRE ESTE CUENTO POPULAR. LEEDLO BIEN E ID ANOTANDO VUESTRA IMPRESIONES SOBRE LA ACCIÓN Y LOS PERSONAJES.

miércoles, 28 de octubre de 2015

¡¡ ESTAS BRUJITAS....!!

CONJURO PARA QUE NO HAYA CLASES

Se cierra los ojos, se dobla un poquito la vara mágica y se repite:
¡ Abracadabra, pata de cabra!
¡Que hoy la puerta de la escuela
solo se cierre, pero que no se abra!


OTRO CONJURO

¡Orégano y yerbaluisa
para agrandar tu sonrisa!


PON EL TUYO....

lunes, 26 de octubre de 2015

DIA DE LA BIBLIOTECA EN EL COLE




Durante la mañana de hoy en el cole, hemos celebrado el día de la biblioteca con una actividad en la que ha participado todo el alumnado desde infantil a sexto y el profesorado.
Todos hemos puesto en un gran cartel un mensaje de felicitación y de apoyo a la labor realizada por la biblioteca.
Ya no cabian más mensajes, gracias a todos.

miércoles, 21 de octubre de 2015

LAS COSAS SENCILLAS DE LA VIDA!!!!!

Instrucciones para subir una escalera. Un cuento de Julio Cortázar

Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se sitúa un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de trasladar de una planta baja a un primer piso.
Las escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).
Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso.